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16 de enero de 2011

Leyendas Urbanas. (tercera parte)

segunda

Como se podrá ver por lo anteriormente expuesto, las Leyendas Urbanas no son tan sólo un grupo de historias fantásticas contadas al azar por un amigo o incluso por nuestros propios padres sólo para pasar un buen rato, sino que tienen una función mucho más importante dentro de las sociedades como es la de advertirnos de lo peligroso que pueden ser las nuevas tecnologías en manos de gente que no sabe manejarlas, porque después todo, ¿Quién de nosotros no ha tenido una abuela que por su avanzada edad crea que es buena idea secar a su Poodle en el microondas?. (The Poodle in the Microware)

The poodle in the microwaved
(El Poodle en el microondas)

El amigo de un amigo, tenía una abuela que vivía con un pequeño Poodle de nombre Pierce. Una noche, tras bañar a su perro el teléfono sonó y lo contestó, era su hija quien le reclamaba que sí había olvidado que esa noche iba a cenar con ella.

La abuela se disculpó y le dijo a su hija que estaría con ella lo más rápido posible, colgó el teléfono y siguió secando al perro, pero al paso que iba no estarían listos pronto, entonces tomó al perro lo llevó a la cocina y lo metió al horno de microondas le puso descongelar y se fue a arreglar.

Instantes después la abuela oyó una explosión en la cocina y fue a ver. Pierce el Poodle ya no existía.

También advierte de lo que nos podría pasar una noche aun cuando nuestro leal perro se encuentre dormido al lado de nuestra cama. si no nos aseguramos de que todas las puertas y ventanas de nuestra casa se encuentran cerradas, (The Human can lick, too) O bien, si no revisamos el asiento trasero de nuestro auto antes de subirnos a él. (The Killer in the Backseat) Aunque de igual manera podemos ver cómo una Leyenda Urbana se puede usar en contra de un producto exitoso, (Little Mike and the Pop Rocks) o de una compañía exitosa. (Procter and Gamble love satan!)


Human can lick too.
(Los Humanos también pueden lamer)

Una vez, hubo una hermosa joven que vivió en un pequeño pueblo, una noche sus padres tuvieron que ir a la ciudad por un rato, por lo que la joven se quedaría en casa, acompañada únicamente por su perro.

Antes de irse los padres le dijeron a la joven que cerrara todas las puertas y la ventanas después de que se hubieran ido. Cerca de las 8 de la noche los padres se fueron y la joven procedió a revisar y a cerrar todas las puertas y ventanas.

Pero había una ventana en el sótano que no cerraba totalmente, así, tras un rato de intentarlo la logró cerrar pero sin seguro dejándola así y sólo cerrar con el perno la puerta del sótano.

Tras cenar, la joven se fue a dormir como a las 12 de la noche y el perro la acompañó a su habitación, durante la noche ella se despertó repentinamente, vio el reloj junto a su cama y marcaba las 2:30, adormilada escuchó el sonido de un goteo, por lo que pensó que había dejado el grifo del baño abierto pero no se preocupó y volvió a dormir dejando caer su mano a un lado de la cama en donde dejó que el perro la lamiera.

Cerca de las 3:45 de la madrugada el goteo la volvió a medio despertar, pero el sueño la venció y se quedó en la cama, una vez más dejó caer su mano para que el perro la lamiera. A las 6:52 de la mañana la joven ya había tenido suficiente del goteo en el baño y decidió pararse a cerrar el grifo.

Caminó al cuarto de baño y cuando abrió la puerta encontró a su perro colgando de la barra de la cortina desangrándose sobre la tina, siendo eso el goteo que
la joven escuchó durante la noche

Asustada la joven regresó a su habitación y de unos de sus cajones sacó un arma por si aún había alguien en la casa, pero cuando rodeó la cama encontró en el suelo una nota escrita con la sangre del perro que decía: “LOS HUMANOS TAMBIÉN PUEDEN LAMER, LINDA...


Incluso, una Leyenda Urbana nos puede demostrar el castigo que pueden sufrir los jóvenes impacientes por sus correrías (The Dead Boyfriend) o de lo que puede traer su distintivo desinterés juvenil que presentan por el mundo que los rodea. (Aren´t you didn´t turn on the light) Y es que, a pesar de que por lo general una Leyenda Urbana es un cuento o historia que cuenta un evento por demás increíble, siempre queda ese dejo de verdad que, por muy increíble que pueda parecer la historia nos hace no cambiarle la luz a un auto que no traiga las suyas encendidas, que nos hace revisar el colchón de una cama cuando llegamos a un hotel e incluso nos hace evitar comprar algún determinado tipo de alimento o producto.

” The Killer in the Backseat”
(El Asesino en el asiento Trasero)

Una noche, una mujer salió a tomar unas copas con sus amiga, ya entrada la noche ella salió del bar, subió a su auto y a casa.

La carretera se encontraba solitaria, cuando un par de luces que se acercaban a ella a un paso levemente más aprisa que el suyo se reflejaron en el espejo retrovisor.

Al alcanzarla el coche se detuvo un poco, echó un vistazo y prendió la direccional, el auto la iba a rebasar y así lo hizo. Pero cuando el auto se encontraba rebasándola a la altura de su puerta trasera de pronto realizó una maniobra brusca que casi golpea el auto de la mujer, entonces el otro auto se colocó otra vez detrás del auto de la mujer y comenzó a destellarle las luces.

La asustada mujer luchó por mantener la vista en el camino y no mirar al auto tras de ella, finalmente su salida de la autopista llegó, pero el otro auto continuo siguiéndola hasta llegar a la puerta de su garaje.

Ahí la mujer bajó del auto y corrió para hablarle a la policía, mientras el auto que la seguía se detuvo fuera de la casa de la mujer, el conductor bajó y le gritó “Que cerrará la puerta y llamará al 911”.

Cuando llegó la policía la horrible verdad había sido revelada, el hombre en el otro auto había estado intentando salvarla. Y es que mientras la rebasaba en la carretera las luces de su auto iluminaron a un hombre con un cuchillo de carnicero que se levantaba del asiento trasero para apuñalarla, por eso le destellaba las luces.

The littel Mike and the Pop Rocks
(El Pequeño Mike y las Pop Rocks)

¿Recuerdas al pequeño Mike, el niño de los comerciales de cereal Life? Si es así, entonces sabrás lo que le pasó. Un día ese niño tuvo la osadía de comerse 6 bolsitas de Pop Rocks y seis latas de Pepsi. Lo que le causo una muerte horrible, ya que las dos sustancias al combinarse hicieron que le explotara el estómago. Esta historia es verdad, ¿O por qué crees que sacaron del mercado las Pop Rocks en los ochentas?

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