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5 de noviembre de 2009

La Industria de la Historieta en México.

Otra vez andamos por aquí para subir una reflexión sobre el cómic en México. Lo primerito que nos debemos plantear es: ¿Existe una industria del cómic en nuestro País?
La respuesta es: ¡Por Supuesto! Ahí están las revistas de “Almas Perversas”, “Delmóniko´s Erótika”, “El Libro Vaquero” y más títulos similares, que se copian unas a otras y que llevan más o menos el mismo contenido: balazos, sangre, violencia y una ideología tercermundista de “naco es chido y chido es naco”. Esta industria ha prosperado; al menos hasta hace unos pocos años. En 1995, año muy difícil para la economía mexicana, la industria de la “Revista Pelada” fue de los pocos negocios que reportaron ganancias (y muy buenas); en los años siguientes una nueva editorial (“nueva” en aquél entonces) se consolidaría como la número uno en el rubro: Toukán/Mango, sacando del negocio a la ya desaparecida “Ejea”; esta última, Madre de títulos emblemáticos como “Así soy ¿Y qué?” y toooooooda la serie de “Sensacionales”.
Los “mangas” mexicanos eróticos también tuvieron su momento hace diez años: “chicas trabajadoras”, “school 69” y varios títulos más hicieron su aparición para el deleite de los adolescentes calenturientos de aquellos años. Hoy en día todos esos títulos ya desaparecieron. Cabe destacar que hoy por hoy esta industria ha sufrido las consecuencias de una sobre-saturación de revistas y en los últimos 4 o 5 años ha decrecido bastante su producción. Hoy en día ya no es tan rentable como antes. Pero de que ahí sigue la industria eso ni duda cabe.
Hay una nueva tendencia en cuanto a la distribución y publicación de cómics; es una especie de paso intermedio entre la producción independiente y la industrial. Yo me atrevería a señalar que es una línea editorial “de élite”, ya que dentro de la misma, no cabe cualquiera: los criterios para publicación no obedecen necesariamente a la originalidad o calidad del producto (aunque, necesario es decirlo, estos dos aspectos sí están bastante cuidados, aunque no son los únicos que cuentan en su selección, ni los que más peso tienen). Dicha tendencia tiene sus pros y contras. A favor de la misma podemos decir que han salido a la luz productos novedosos y bien cuidados, tales como “El Cadáver y el Sofá”; “Vinny, el Perro de la Balbuena” o el recopilatorio de “El Bulbo”. Por el otro lado, desgraciadamente el arte se va “homogeneizando” demasiado: Ya todos dibujan muy similar; además los criterios para pertenecer a esta especie de “secta” no obedecen, como lo señalé anteriormente, solamente a la calidad; hay cierto aire de “elitismo” y “mamonería” en este círculo. Basta un ejemplo: en 2006 acudí a una librería a la presentación de “El Cadáver y el Sofá” de Tony Sandoval. En la presentación estuvieron varios personajes del cómic de los cuales sólo recuerdo a uno llamado Francisco Hagenbeck (espero haber escrito bien el nombre). Se leyó el currículum de este señor y se mencionó que había escrito en las páginas de “Supermán”; al momento de que Hagenbeck tomó el micrófono, señaló que no sabía si era un orgullo o una vergüenza haber trabajado en la revista del “azuloso”; empezó a despotricar contra el cómic de superhéroes haciéndonos ver que casi casi le daba asco haber trabajado en DC. Eso, de entrada, no se hace. Hay que respetar el trabajo propio; su actitud no habló mal de DC: habló mal de él. Porque si en lo personal no le gustaba hacer super-héroes, el trabajar en la revista más emblemática del género lo ha convertido en una prostituta. Pero bueno, ahí no paró la cosa. Al final de la presentación de la novela gráfica se trató de armar una ronda de preguntas y respuestas. Uno de los asistentes al evento le preguntó a Tony: “¿Por qué usaste páginas a color y páginas en blanco y negro? ¿por visión artística o por reducir costos?”; entonces, el sr. Hagenbeck (a quien nadie le preguntó nada, por cierto) intervino, con esnobismo y pedantería: “Eso no se lo preguntarían a David Lynch”. Ya después Tony Sandoval contestó, pero la agresiva intervención del escritor de “Supermán” le dio al traste a una ronda de retroalimentación que hubiera sido muy valiosa e interesante, porque ya nadie se animó a preguntar nada. Y así son la mayoría de los que pertenecen a ése círculo: petulantes, alzados y esnobs. Pero sus producciones están muy bien cuidadas (que ultimadamente es lo que le interesa al consumidor); así que si ustedes disfrutan de lo que se ofrece por parte de Caligrama o Producciones Balazo, adelante; que el Sol sale para todos. No dejen que el actuar del artista ensombrezca a su creación.
Recientemente se ha dado una nueva tendencia con producciones como SoulKeepers, Repúblika Lucha y Koigora. Ellos no pertenecen al grupo de élite antes mencionado, pero también tienen un nivel de producción y distribución parecido al industrial. Dichos esfuerzos editoriales marcan la pauta para una producción más arriesgada y fresca; sin atavismos de ideologías ni estilos; sin la mamonería de la “élite” y con diseños y temas atractivos para lectores jóvenes y no tan jóvenes. Si he de ser sincero, no he leído ninguno de los títulos mencionados, entonces no puedo dar una opinión más extensa sobre un tema que desconozco; pero en cuanto a las estrategias de mercado que han optado por usar se ve que vienen con todo. A lo mejor el contenido es donde pudiera haber puntos a mejorar: Koigora (sin ofender a los fans y a los creadores, lo digo en buen plan) en la portada de “Orígenes” nos muestra por lo menos cinco clichés de los cómics gringos:
1.-“El inicio de la Lucha por la Supervivencia”
2.- “Universes Unleashed”
3.- “Orígenes”
4.- Protagonista, Doncella y Tipo Grande en pose clásica de portada y
5.- el diseño de los personajes.
Estos detalles pasan a segundo término si la historia engancha al lector; sin embargo, temo decir que dadas las referencias, al menos a mi parecer (y sin haber leído la historia, repito) estamos ante la ya ultra-mega-quemada historia del “Elegido”. Si la “carnita” del proyecto se queda en esto, temo que no pase a ser sino una historia más del montón. Mi consejo sería adicionarle cosas que vayan más allá de “Las Aventuras” de los protagonistas o los diseños visuales. Tomemos como ejemplo dos historias que también nos hablan del “Elegido”: Guerra de las Galaxias y Matrix.
La primera, usa la “fábula” del “Salvador” como un pretexto para hablarnos sobre los conflictos generacionales; tan bien manejado es el asunto, que el concepto de “El Elegido” llega a pasar a segundo término por momentos.
Por su parte, “Matrix” ha trascendido por la metáfora que supone “El Sistema” de control de las máquinas con respecto a los Sistemas de control en nuestra realidad. La “Matrix” bien podría ser una alegoría a la tele, el cine, la radio y el internet. “El Elegido” vuelve a ser mero pretexto para contar una historia.
En lo que respecta a SoulKeepers, la situación vendría a ser la misma. Pienso que no está justificado el nombre de la revista en idioma extranjero; como sí sucede con las palabras “Poltergeist” o “Foo Fighters” (de origen folklórico cada una y que se han convertido en sí mismas en un fenómeno muy específico); no soy un defensor a ultranza del idioma castellano, pero creo que al menos sí debe de haber una razón poderosa para que el lector vea en la cabecera “SoulKeepers” y no “Cazadores de Almas”. El diseño de los personajes recuerda mucho a Gokú (Saiyan 3), a Gohan y a una heroína de videojuegos de pelea. No es que sea malo el diseño, pero tal vez haría falta trabajarlos un poquito más para diferenciarlos y que tengan todavía más personalidad. De igual forma, si la historia va más allá de “pan con lo mismo”, pero adaptado a nuestro público, entonces el diseño pasa a segundo término; recordemos que el dibujo es el que vende, pero La Historia es la que crea Seguidores.
Karmatrón y Oscar González Loyo se cuecen aparte. El Sr. Ya es Una Leyenda en el cómic nacional sin duda alguna; pero su polémica forma de ser hace difícil hablar de él sin generar opiniones a favor y en contra. Entonces, lo más justo es señalar que hay un Antes y un Después de Karmatrón; ya cada quién que saque sus conclusiones.
A últimas fechas ha resurgido la producción de cómic 100% independiente. Mucha gente se confunde y piensa que este fenómeno es una especie de “movimiento” cultural. Nada más alejado de la verdad. Al hablar de “independencia” no estamos hablando de ideología, sino de formas de producción y distribución. ¿Por qué ”Independencia”? se preguntarán ustedes. Bueno, pues porque no se depende de las distribuidoras y de las editoriales establecidas para realizar y dar a conocer lo producido.
No hay fundamentos teóricos que nos agrupen a los que nos dedicamos a esto; no hay un objetivo único y claro que nos agrupe o nos haga seguir hacia el mismo lado. Esto no necesariamente es malo; una de las cosas chingonas en este sector del cómic es la diversidad de pensamiento y procesos. En 2006 hubo un intento de agrupación bajo el sello “Indi-C”, pero no funcionó debido a las diferencias de objetivos y planes de cada estudio. Sin embargo, hoy en día los diferentes estudios que alguna vez pertenecimos al Indi nos saludamos cordialmente y nos echamos la mano en lo que podemos. Incluso me atrevería a decir que hemos logrado más ahora que cada quién anda por su lado; abriendo espacios y haciendo ruido por aquí y por allá.
Las propuestas en esta trinchera son variopintas: Hay buenas, Muy buenas, Excelentes, mediocres, malas, muy malas y de dar pena ajena. Las ventajas de este sector son: No hay límites en los temas a tratar, ni en los materiales a utilizar; se pueden sacar producciones de 10, 100, 400 o miles de ejemplares y las visiones artísticas son muy ricas; de hecho, pienso que a lo mejor a la industria le convendría nutrirse de la experiencia independiente para encontrar una genuina gráfica nacional, ya que los estilos manejados en el área independiente son (y por mucho) más auténticos que los manejados en las otras áreas de nuestra historieta. Las grandes desventajas son: Al no haber editores, la gran mayoría de las historietas independientes pasan a tener calidades que van de lo mediocre a lo aberrante. Somos pocos los estudios que sacamos cosas bien cuidadas en su estructura, arte y producción (disculpen si me incluyo entre este grupo, pero la verdad es que hemos cuidado mucho estos aspectos en nuestras producciones); otro punto en contra es la distribución: cierto, es más difícil entrarle al toro por los cuernos con nada más tres pesos en la bolsa, pero también hay que ser sinceros: muchas veces dejamos ir oportunidades de distribución por desconfianza o por flojera. La periodicidad es también un punto flaco (y bastante difícil de esclarecer). La verdad, la gran mayoría de los independientes (si no es que todos) no ofrecemos una continuidad en la publicación. Aquí es importante acotar algunas cosas: si bien es cierto que lo ideal sería ofrecerle al lector un producto continuo, también es cierto que el comprometerse a sacar cómics en determinados períodos de tiempo pone en riesgo el cuidado y la calidad del producto final. Veamos que en las revistas americanas incluso, muchas veces ofrecen cómics que se hacen a “las apuradas” y no cumplen las expectativas de los fans. Lo difícil en este rubro es llegar a un punto medio; un equilibrio entre el tiempo de entrega y la calidad ofrecida. Pero para bien o para mal, tenemos publicaciones como “Cristóbal El Brujo”; “Volt”; “Alma, Diario de un Ángel”; “SoundTrack”; “Marte y Venus en La Atlántida”; “El Ojo Negro”; “La Pangolina”; “Gulp Cómics”; “María Guadalupe”; “El Monito”; “Muerte Querida” y muchas más hechas por diversos autores que nos dedicamos a esto.
Y ya como última reflexión, los que nos dedicamos al cómic independiente: ¿Queremos pertenecer a La Industria?
No sé mis colegas, pero yo en lo personal no. No me gustaría que una familia de viejitos que “sí saben de esto de la publicación” me marcaran la pauta de qué hacer y qué no en Mi Cómic; no me gustaría que me censuraran (bastante tengo con mi “auto-censura”) ni que me impusieran vender cremas para los pies o anunciar a “Patito Feo” dentro de mis historias. Lo que sí me gustaría lograr (y espero poder hacerlo) es un sistema de producción si no igual al de La Industria establecida, por lo menos muy similar.
Como lectores de cómics reflexionemos también: ¿Queremos una Industria renovada o queremos más opciones? La industrialización de una forma de arte necesariamente pervierte a este. Cuando se piensa en un negocio, se piensa en pesos y centavos. Si es necesario sacrificar el arte, el contenido, en bien de las ganancias, ni pex: adiós al lado estético y discursivo del proyecto. Lograr un equilibrio entre negocio y arte es muy difícil; y sólo se logra en casos aislados, jamás como una tendencia de negocios. Así que, como consumidores de cómics, piénsenlo bien y decidan si quieren más revistas en los puestos de periódicos o mejor se arriesgan a buscar entre las piedras los cómics que valgan la pena.Saludos.
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7 COMENTARIOS:

Lestat The Vampire dijo... 5 de noviembre de 2009, 14:54

Excelente tema amigo Dantes, en lo personal valoro mucho el buscar bajo las piedras esas historietas que valen la pena, de nada me sirve ver en aparador o librerias una historieta de 300 pesos, hecha por un grupo de gente mamona que no tiene ni tantita calidad moral.
Prefieroir a una feria de libro o buscar en convensiones esos comics que en busca de conservar su idea original, hacen que valores cada ejemplar sin importar cuanto tiempo pase para el siguiente numero.
Ademas el equilibrio se va dando de acuerdo a la evolucion y retroalimentacion que se da con los autores que se pueden conocer en persona, caso contrario con los de la "elite" que pocas veces se "abren" a la critica y se molestan si no los alabas o eres parte de sus amiguitos barberos.
Finalemnte te comento que lo que me agrada de tu trabajo y del hecho por los independientes que mencionas es que son profesionales y eso no l oda un titulo, sino la forma en que se permiten estar cerca de su publico.
El tema de la distribucion es un tema que deberia abordarse mas a detalle por lo que te hare saber mi opinion mas adelante, saludos.

Dantes dijo... 5 de noviembre de 2009, 15:12

Pues enhorabuena, mi estimado Lestat. Hay que profundizar más acerca de la distribución, que pienso es el punto más flaco de la producción independiente.
Saludos y suerte.

Adrián Medina dijo... 5 de noviembre de 2009, 19:10

Dantes, me gustaría saber en que publicaciones estás involucrado.

Dantes dijo... 5 de noviembre de 2009, 19:26

Pues en "Volt", cómic de mi autoría y en "Marte y Venus en La Atlántida", cuento en prosa de Raúl E. Xilú.
Puedes checar mi trabajo en:

http://voltcomic.hi5.com

También tengo un cómic en inglés (malo el manejo del idioma, pero espero dominarlo mejor) pero es de corte sexual; nada qué ver con "Volt". Lo publico en mi página de Deviantart:

http://tioluis29047.deviantart.com/

Es nada más para adultos, así que no dejen que lo vean los menores.
Saludos.

soloyloco dijo... 5 de noviembre de 2009, 23:26

Únicamente mencionar que hay un error en la última liga publicada por el Master Dantes, la correcta es:
http://tioluis290475.deviantart.com/

Dantes dijo... 6 de noviembre de 2009, 16:30

Gracias, gracias.
Se hace lo que se puede.

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